El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, denunció ante la Asamblea General de la ONU que América Latina enfrenta “injerencias externas” en sus procesos electorales. Afirmó que Brasil no permitirá que “enemigos internos y externos de la democracia” interfieran en las elecciones, a las que definió como una disputa entre “la democracia y el negacionismo”, al señalar que algunos candidatos terminan alineándose con las agendas políticas de Washington.
“En América Latina y en el Caribe hay una tentación hegemónica. Brasil no cabe en el patio de nadie. Necesitamos socios con una agenda positiva para una mayor integración entre vecinos. Todos los candidatos disfrutan de la más amplia libertad de expresión. Sabemos que algunos abusan de esa libertad para alinearse con intereses extranjeros que van en contra de los intereses del país”, declaró este martes el mandatario brasileño ante la ONU.
Brasil rechaza injerencia en combate al crimen
En su discurso en la ONU, Lula da Silva rechazó de forma contundente cualquier intervención extranjera o presencia militar externa en la lucha contra el crimen organizado en Brasil y la región. Aseguró que los países sudamericanos no necesitan patrullajes ni fuerzas navales foráneas en sus aguas soberanas para enfrentar a la delincuencia.
“No necesitamos portaaviones patrullando nuestras aguas. Necesitamos cooperación para frenar el flujo de armas y dinero que alimentan la delincuencia”, declaró Lula da Silva, asegurando que le comunicó el mensaje a Donald Trump.
También cuestionó la decisión del gobierno de Estados Unidos de clasificar a dos importantes organizaciones brasileñas del narcotráfico como grupos terroristas, calificándola como una injerencia indebida en los asuntos de seguridad interna de su país.
Lula afirmó que Brasil está plenamente capacitado para combatir a las bandas criminales que operan dentro y fuera de sus fronteras, apostando por la colaboración mutua en lugar de medidas coercitivas. Además, recalcó que la prioridad de la cooperación internacional debe ser frenar el flujo de armas y dinero que sostiene a las redes delictivas.

Un reclamo por la soberanía de Venezuela y Cuba
El presidente de Brasil afirmó ante la ONU que el pueblo venezolano debe y merece decidir su propio destino sin tutelajes ni injerencia externa. Sus palabras aludieron claramente a la influencia ejercida por el gobierno de Estados Unidos en los asuntos internos de Venezuela, tras la operación militar realizada en Caracas que culminó con la captura de Nicolás Maduro.
Lula rechazó que el futuro político de Venezuela dependa de decisiones o presiones provenientes de Washington. También criticó la división del mapa geopolítico en zonas de influencia y denunció las acciones neocoloniales orientadas al control de recursos estratégicos de la región.
En cuanto a Cuba, el mandatario brasileño condenó con firmeza las sanciones y el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, calificándolo como un “castigo colectivo” que afecta a 10 millones de personas. Asimismo, rechazó el embargo y el cerco energético sobre la isla, considerándolos actos ilegales y contrarios al derecho internacional. Por ello, instó a los gobiernos del mundo a oponerse a estas medidas coercitivas unilaterales y a rechazar la “ley del más fuerte”.