¿Quién fue Roque Carbajo? Breve historia del compositor de “Hoja seca”

El 9 de septiembre de 1994 murió Roque Manuel Carbajo Reyna, médico y compositor mexicano recordado principalmente como autor de “Hoja seca”, uno de esos boleros que terminaron teniendo una vida mucho más larga que la época en que se compusieron. Carbajo había nacido en San Miguel de Allende, Guanajuato, en 1910, y combinó durante parte de su vida el ejercicio de la medicina con su afición por el piano, la guitarra y la composición.

Del consultorio al bolero

La música no fue para Carbajo una ocupación completamente separada de su vida cotidiana. De acuerdo con el testimonio conservado por su hijo, el músico Roque Carbajo, su padre ejercía como médico en San Miguel de Allende y otras poblaciones de Guanajuato, mientras escribía boleros por afición. En 1947 se trasladó a la Ciudad de México y, para entonces, la composición ya ocupaba un lugar importante en su vida.

Fue precisamente “Hoja seca” la obra que terminó identificándolo ante el público. Existen distintas versiones sobre el lugar donde surgió: la memoria familiar señala una taberna de Salvatierra, Guanajuato, mientras otra reconstrucción, basada en testimonios posteriores, ubica la inspiración durante un viaje a Torreón, Coahuila. Ambas coinciden, sin embargo, en algo común pero fundamental: la canción habría nacido alrededor de un individuo que entra a una cantina tratando de olvidar un amor.


Una canción que pasó de voz en voz

“Hoja seca” encontró pronto un lugar dentro del repertorio romántico en América. Registros históricos la acreditan a Roque Carbajo como autor y documentan versiones interpretadas por artistas como Fernando Rosas; décadas después también fue grabada por figuras como Tito Rodríguez, Mike Laure y Vicente Fernández.

En su libro “Historia de una canción” (Editorial Alianza, Monterrey 2010), Gerardo Herrera Ramírez cuenta que Roque Carbajo compuso su famoso bolero “Hoja seca” durante un viaje a Torreón, Coahuila. Según una entrevista publicada en 1993 en un periódico local al cantante Salvador García, quien grabó la primera versión, Carbajo se hospedaba en un hotel céntrico y, con ganas de conocer la ciudad, comenzó a escribir: “Me salgo a la calle buscando un consuelo, buscando un amor”… Poco después entró en una cantina decorada con rifles, pistolas, cantimploras y animales disecados, una parte de la ciudad “tan llena de cosas queriendo olvidar, pero ni las copas señor tabernero me hacen olvidar”.

Así continuó su composición, interpretada por artistas de distintas épocas. Una de las versiones más antiguas aparece en la película mexicana-española-cubana de Juan Orol, filmada en 1946 y titulada El amor de mi bohío, protagonizada por Yadira Jiménez y los cubanos Carlos Badía, Ramiro Gómez Kemp y Kiko Mendive. En ella, el tenor José Pulido la canta acompañado de su guitarra y orquesta, en un bar concurrido.

La permanencia de esta composición viene a demostrar una vez más aquella virtud del género del bolero: una canción puede cambiar de intérprete, arreglo y generación sin perder su identidad. Carbajo pertenece así a esa generación de compositores cuya obra terminó siendo mucho más conocida que su propia biografía.


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